viernes, 13 de octubre de 2017
jueves, 7 de septiembre de 2017
Cuando un escritor elige Youtube para publicar
Hace tiempo que he
terminado mi última novela, "Duele". Reconozco que he
estado meditando largo y tendido qué hacer con ella. Las editoriales
nunca fueron una opción, según creo, son demasiado lentas en un
mundo que cada vez consume más deprisa y a no ser que quieras
perder el tiempo es mejor estar lejos de ellas . Amazon era la
primera opción, me gusta y creo que para nosotros es una buena
editorial. No voy a criticar a Amazon, está ahí y es fácil de
publicar, llegas a cualquier parte del mundo y te da todas las
posibilidades. También debo decir que me gusta mucho Google Play, no
es tan buena como Amazon pero os aseguro que tiene más lectores.
Ejp. En los años que llevo en Amazon he conseguido 17 comentarios.
En Google pronto alcanzaré los 300 comentarios y más de 50.000
descargas. Por ello, para mí Google es la primera editorial en la
que publicar si un escritor quiere darse a conocer. Pero al final, y
este es el caso, he decidido publicar en Youtube. Me gusta mucho más
que cualquier otro portal, tengo 14 suscriptores, de los cuales creo
que sólo 6 o 7 no conozco, el resto es mi madre, un amigo, otro
amigo, mi hermano, mi pareja... Esa es la realidad. Apenas visitas,
eso también es realidad. Pero creo que es el canal en el que puedo
sacarle más partido a “Duele”. Gracias a la música puedo
intentar hacer eso que siempre soñé, tocar en lo más profundo del
lector y que con el paso del tiempo algo de mis libros permanezcan en
él. Lo iré publicando poco a poco, vídeo a vídeo, y me gustaría
compartirlo con vosotros, mis amigos de letras.
Os dejo el enlace, y gracias.
miércoles, 23 de agosto de 2017
Silencio
Hoy, al llegar a casa, mi
pareja me ha comentado que ha habido un accidente en el pueblo, un
camionero que transportaba hormigón se ha salido de la carretera y
se ha llevado por delante a tres vehículos. Ella me ha dicho que ha
sido hoy, pero yo sabía que fue ayer. Me lo habían comentado en el
trabajo. De todas formas no he dicho nada, he puesto mi mejor cara de
sorprendido y la he escuchado. Necesita hablar y que tengamos temas
en común, y hace tiempo que sé que una pareja es mejor por lo que
calla que por lo que dice. ¿Es curioso el silencio?, ¿verdad? En el
momento adecuado es el mejor mensaje que podemos dar, un silencio
certero es pronunciar un; “te quiero”, “estoy a tu lado”, “te
comprendo”, “todavía no te he perdonado”. Sea cual sea el
mensaje de nuestro silencio siempre es poderoso, y además no daña
el alma con palabras que se puedan recordar. O al menos nunca he
escuchado a nadie echar en cara lo que se dijo en el silencio. Además
creo que el recuerdo más bello es aquél en el que no hubo palabras.
Hoy me he mirado en silencio en el espejo, he recordado que nunca me
gustó mi nariz, creo que los ojos se están volviendo de sapo; el
pelo blanco, me siento más delgado, palabras mudas en la soledad.
lunes, 3 de julio de 2017
El Tiempo
Hace tiempo que no escribo ningún post. La verdad es que no me sale, no sé el porqué , pero lo cierto es que estoy centrado en otras cosas. Últimamente disfruto de la escritura, me siento cómodo, creo que se ha convertido en mi pasatiempo, como esos ancianos que se van a un banco a dar de comer a las palomas, que tiran migajas de pan y esperan a que las palomas se posen en el suelo para picotear. Yo, como vivo en un pueblo costero en vez de ancianos son turistas, y las palomas son sustituidas por peces, "cangrios" creo que se llaman, pero ni siquiera lo voy a contrastar, son grandes, y se ve a simple vista que probablemente no se puedan comer. Reconozco que yo también los he alimentado, no me avergüenzo de ello, pero posiblemente es un síntoma de que en mi vida empieza a asomar la irremediable consciencia de que el tiempo es limitado. Una vez escuché por ahí una frase que decía; "estoy en ese momento de mi vida en el que creo que es más sensato hacer el amor con la luz apagada". El caso es que he cumplido ya 36 años. Mi vida se resume en ir a desayunar a una cafetería del puerto, ir al gimnasio, escribir, e ir al trabajo. Cuando llego del trabajo trato de jugar con mi hijo. Mi hijo es lo más importante en mi vida, lo amo tanto que creo que todo lo que hago está enfocado de un modo u otro en él. "Enfocado", no sé si esa sería la palabra correcta, pero es la única que entiendo que quizás lo pueda explicar.
Mañana será martes, amanecerá un buen día, soleado, probablemente pasemos de los treinta grados, además pienso que no soplará el viento. Creo que cambiaré mi rutina y desayunaré en casa. ¡Un fuerte abrazo a todos!
martes, 25 de abril de 2017
¿La Casa del Aire? Bien, gracias.
La novela "La Casa del Aire" ha tenido más de 30.000 descargas en Google Play y ya alcanza 200 comentarios de lectores a los que les
gusta la novela. Algunos de los comentarios favorables son de gente de letras, que se mueve en el ámbito editorial y literario. Hay comentarios como este:
"Me ha sorprendido que esta novela sea tan poco conocida, pues tanto la trama como el estilo están a la altura de autores muy reconocidos." (Montse, 5 de marzo 2016)
Por mensajes como este simplemente: "Gracias".
Un cordial saludo,
Nicolás.
"Me ha sorprendido que esta novela sea tan poco conocida, pues tanto la trama como el estilo están a la altura de autores muy reconocidos." (Montse, 5 de marzo 2016)
Por mensajes como este simplemente: "Gracias".
Un cordial saludo,
Nicolás.
miércoles, 9 de marzo de 2016
Mentiras que nos Quieren Hacer Creer a los Escritores
En primer lugar, quiero aclarar que con estos post no quiero desilusionar a la gente que quiere empezar una carrera literaria, sino justo lo contrario; lo que quiero es que empecemos a ver las cosas con un poco de objetividad para tener una carrera literaria sana y longeva y sobre todo CREATIVA. Creo que esta debe ser construida desde el sentido común, por ello a continuación desarrollo una serie de mentiras que nos han querido vender, en muchos casos escritores, y en otros editoriales o, incluso, el mundo del cine.
Un escritor aparece de la nada, del subsuelo.
Esta es una mentira típica del mundo del cine. ¿Sabía usted que Los Juegos del Hambre es un plagio de una película japonesa llamada, Battle Royale. Esto es algo muy típico de hollywood. Aparece una película en el cine que se han gastado un pastizal y siempre, detrás de esa película, hay un libro que es un éxito mundial. Dicho libro, antes de esa monstruosidad fílmica era poco menos que inexistente para tu existencia. Entonces un amigo te dice; “¿hello?, ¿en qué mundo vives?”, y tú caes en la trampa y por supuesto ves la película y te compras la trilogía entera para ponerte al día de un libro que debiste leer hace mil años para ser ciudadano de este mundo y poder comentar con tu compañero que, por supuesto, él lo leyó nada más salir del vientre de su madre. Por supuesto, la escritora de este libro es una mujer, en la mayoría de los casos que ha salido de la nada, o, incluso, a veces era una pordiosera que andaba luchando con jaurías de sin techo por un bocadillo. Entonces ¿cómo esta pobre mujer no se va a merecer que le compres la trilogía y vayas al cine a ver esa mierda que ya te han contado mil veces? Siempre, una vez fuera del visionado, alguien del grupo, en tono más que interesante, te dice; “¿sabias qué...?” Y ya no piensas en la mierda que acabas de ver, pues has sido espectador del sueño americano.
Un escritor de éxito es solitario, no tiene amigos, y si los tiene es porque es homosexual, entonces es extrovertido y es la reina de la fiesta.
Una vez más el cine y su poder de tergiversar la realidad. Cómo va a ser un escritor una persona normal con familia y un trabajo como cualquier ser humano. ¿Qué historia nos puede contar un hombrecillo o una simple ama de casa (en este caso Hollywood ha conseguido dar un giro de tuerca más y ahora nos vende que las amas de casa, esas que hacen pasteles o, en nuestro caso, España, buñuelos, en realidad son unas pervertidas que están deseando que llegue su marido y le dé de hostias, siempre que sea rico y guapo, pues si es feo y y pobre, eso, señores, eso es un maltratador ).
La realidad es bien distinta. Un escritor de éxito, si indagas un poco, sabrás que se apoya con frecuencia en amigos para que lean sus textos, además suelen contratar a gente que corrija sus textos, o, por supuesto, la editorial tiene sus propios correctores. Además, en el caso de otros, contratan a historiadores, escritores, etc. Os invito a que si tenéis un ejp. de "Los Pilares de la Tierra" prestéis atención a todos los colaboradores que ayudaron a Kent Follet.
En Amazon hay escritores que venden millones y se han hecho ricos.
Amazon es una empresa que vende sueños, y para que tú escribas y subas tus novelas necesitas ejp, claros de personas que han conseguido el sueño que tú persigues. Por ello construyen escritores fantasma que dicen haber vendido millones.
Como ya dije en el post anterior. Ni aunque las descargas gratuitas fueran pagadas podrías vivir de esto. Y creo que todos estamos de acuerdo que por cada 50 libros gratuitos que se descargan se vende uno, y creo que acabo de ser benévolo. Amazon no vive de de vender 1,000,000 de un escritor, vive de vender 1 libro de 1,000,000 millón de escritores.
Aquí tenemos dos genios de la literatura de nuestro país.
Si no vendes...
Si no vendes el fallo está en ti, no en el distribuidor. Este es otro error que se comete, un escritor piensa que el escritor de al lado vende, él por supuesto no. ¿Por qué? La realidad es que aquí no vende ni Dios, al menos no suficiente para poder vivir de ello. Es cierto que hay escritores que venden algo, pero como ya dije si vendes más de 15 novelas al día ya entras en el top 100 de un país como España, que tiene 50 millones de habitantes. ¿Es suficiente para poder vivir? Yo diría que no. Pero nos venden la moto de forma desmesurada, y por supuesto el autor que está en el top 10 no te va a decir que tiene que seguir trabajando de electricista. Lo que hará es publicar otro libro con la esperanza de que si tiene 50 libros publicados le den para un sueldo, bajando la calidad literaria de sus escritos y con tiempo convirtiéndose en un escritor prescindible. Creo que en cierto post comenté cierta conversación con mi editor. Le sugerí que era mejor cambiar el final de “La Casa del Aire” y que fuese más bonito, romántico, etc. En definitiva que se vendiera más. En aquél momento no lo comprendí, pero él me dijo que el final estaba bien y que no preocupara tanto por las ventas, que una buena novela tarde o temprano ve la luz, pero cuando es autentica suele perdurar más en el tiempo. Ahora, si te vas a Amazon, verás novelas con títulos tan brillantes como; “Pídeme lo que Quieras”, “No lo llames Amor llámalo X” o, “No Entrabas en mis Planes, “Corazón”, le faltó decir. Títulos que parecen sacados de un chiste; Os imagináis si Shakespeare hubiese puesto títulos como; “Si voy con el Capuleto, mi corazón se vuelve objeto”, o “Romeo, no lo llames amor, llámalo X”. En mi caso próximamente publicaré, “Cuando te veo por la acera mi corazón se altera”. Bajo la creencia que buscando títulos de rima tonta y de moda venderé más (cada vez la literatura me recuerda más a la música). Mi consejo es que no cambies ni una palabra de tu libro pensando que venderás más: Jamás escribas para agradar, escribe para perdurar.
Para terminar
Vivid la vida, escribid vuestras inquietudes, sueños o fantasías. Trabajad para poder pagar el alquiler y cuidad de vuestros hijos y familiares. Cuando os pregunten por vuestra literatura decid bien orgullosos lo que hacéis. Y os prometo una vida sana como escritor; dejad el sueño americano para las películas de Hollywood.
Un cordial saludo,
Nicolás G. Anaros.
Nicolás G. Anaros.
sábado, 5 de marzo de 2016
¿Quieres Ser Escritor o Quieres Vivir de los Libros?
Si no lo sabes, mi nombre
es Nicolás G. Anaros. Soy autor en Amazon, y es perfectamente donde
me gusta estar, aunque mis primeros pasos como escritor fueron con
editoriales convencionales de las cuales no guardo un grato recuerdo.
En ellas publiqué Réplicas Nacidas del Ángel, Diego Perdiste, o LaCasa del Aire. Ahora sólo publico en Amazon, por ejp, “Lemuria, ElPríncipe Muerto, O Causas Para no Callar, que es un pequeño
poemario que escribió mi padre . La pregunta es sencilla; ¿quieres
ser escritor o quieres vivir de los libros? Según la federación del
Gremio de Escritores el libro más vendidos del 2015 es La Chica del
Tren, pero como no he he encontrado datos fiables y aproximados de
cuantos libros ha vendido en España me voy al 2014, y estos son los
tres más vendidos:
-“Yo
fui a EGB” de Javier Ikaz y Jorge Díaz, con más de 110.000
ejemplares.
-“El
juego de Ripper”, de Isabel Allende con algo más de 90.000
ejemplares.
-“Dispara,
yo ya estoy muerto”, de Julia Navarro con 85.000 ejemplares
Para quién no lo sepa
cuando firmas por una editorial el autor sólo se lleva entre un 8% y
un 12% de la venta del libro, obviamente a autor más reconocido más
porcentaje, pero como estoy generoso le voy a poner un 12%, y vamos a
poner un precio de venta medio de 15 Euros, de los cuales, 33% es
para distribución, 33% para la tienda, 10% gastos de imprenta y
queda un 24% editoral/escritor. Hemos dicho que el escritor se va a
llevar un 12% por lo cual otro 12% es para la editorial. 110.000 ejp
x 15 euritos sale 1,650,000 euros. Ahora falta el Iva ¿o pensabais
que esto era limpio? A mi me sale 1303500. Bien. Ahora como somos la
polla en verso como escritor y nos dan el 12% de este pastel (lo
mismo que se lleva la editorial), vamos a coger nuestros euros. Me
sale 156420. Lo cual es una pasta si no estuviésemos que hacer la
declaración de la renta donde nos crujiran un 45% por ser ricos,
¿no? De este no estoy seguro porque creo recordar que Sanchez Dragó
dijo que le quitaban el 55%. Pero como todo esto es demagogia y yo ya
estoy lanzado, pues voy a decir que si mañana pegamos el pelotazo de
nuestro nuestra vida nos llevaremos (porque somos la bomba) pues
150000 euros euro arriba, euro abajo. ¿No está mal? El problema es
que como no somos funcionarios ni banqueros deberemos pegar un
pelotazo de estos aproximadamente cada seis o siete años,lo cual
dudo, porque como todos sabemos el dinero corrompe, y más a un
artista como nosotros. ¿Alguien se acuerda de cierta escritora que
tuvo que meterse en un tele-realidad para pagar sus deudas? Porque
amigos, ser escritor a día de hoy, no es un trabajo para toda la
vida. Lo que si es para toda la vida es el placer de escribir sin
pausa, sin presiones, sin intentar recibir algo que quizás nunca
llegue y quién sabe, a lo mejor algún año cogemos cacho. Ahora
hablemos de Amazon. Y voy a hablar con patallazos. Yo conseguí estar
entre los 100 más vendidos, y vendía entre 10 y 16 novelas al día,
no más. Aquí mejor no hacemos ni cálculos, porque a un precio
0,99 euros, para qué. “La Casa del Aire”, está entre las
novelas más descargadas de forma gratuita. Calculo que ha tenido una
2.000 descargas en dos meses, y aquí si meto un par de pantallazos:
Sólo he conseguido 2
comentarios, por lo cual yo pienso que de 2.000 descargas sólo me
han leído dos personas, y el resto es engañarme. Bien, a 33 cts que
me llevo de cada libro hubiese ganado la friolera de 660 euros en dos
meses y pico, por lo cual Pablo Iglesias me da más estando parado.
¿Se puede vivir de los libros? No, yo creo que a día de hoy es
imposible. Pero veamos el lado positivo, y por qué me encanta ser
escritor en este siglo. Antes, cuando era un jovenzuelo y llevaba mi
primer libro debajo del brazo, tenía que ir mendigando por las
editoriales y me sentía mal, me sentía una mierda. Ahora gracias a
Amazon puedo publicar en 24h en todo el mundo y recibir opiniones
como esta:
Y entonces es cuando
siento que lo he conseguido, soy escritor. Y soy el hombre más rico
del mundo.
miércoles, 20 de enero de 2016
Reseñando; Fin de Siglo en México DF.
Debo de confesarlo,
llevaba tiempo sin leer un libro, o por lo menos empezar un libro y
terminarlo.
Mi hermano un día como
cualquier otro me preguntó si había visto "Gravity", de
Alfonso Cuarón. Que él quería verla. Yo le dije que sí, y ¿qué
tal?, me pregunto. A lo cual yo contesté que por poco más de siete
euros te llevaban al espacio. Pues lo que pasa con esta novela es
eso, que por poco más de un euro te lleva a México DF.
La historia transcurre
entre dos amigos que llevan tiempo sin verse, Fernando y Javier.
Ambos soñadores a su manera. Pero esta relación es sólo el
pretexto para comer tortas, frijoles, chili, o una quesadilla. Para
beberse una copa en un local de moda, o escuchar música en un sitio
tranquilo a la luz de las velas, discutir sobre política, música,
religión o incluso recitar poemas, o famoso poema de Cyrano de
Begerac. El libro en sí no tiene grandes pretensiones, y eso es lo
que lo hace especial; es como ese vaso de leche que se toma uno antes
de dormir, no es sofisticado, ni caro, ni gastronómico, pero que
bien sienta antes de tumbarse en la cama. La escritura es impecable
y el ritmo al principio acelerado se vuelve cada vez más pausado,
dando paso a la reflexión y añoranza (como la vida, ¿no?). Por
último quiero recalcar lo bien dibujados que están el los
personajes de Fernando y Javier, ambos soñadores, uno atrevido y
descarado, siempre hablando del futuro que seguro que vendrá, el
otro cultivado y sereno, sabedor de sus limitaciones y que a veces no
es suficiente con el talento; Quijote y Sancho, tan distintos y a la
vez ambos atrapados en la misma aventura.
Un cordial saludo,
Nicolás.
jueves, 24 de diciembre de 2015
¿Alguna vez hemos estado mejor que esto?
“¿Alguna vez estaremos mejor que esto?”, pregunta Zack Efron en la película “We are your frends”, que es algo así como “Somos amigos”. ¿Alguna vez estaremos mejor que esto? ¿Alguna vez estaremos mejor que ahora? ¿Alguna vez?..
¿Qué buscamos? ¿Un coche?, ¿una casa?, ¿dinero?, ¿una novia?, ¿qué es realmente aquello que nos haría estar mejor que esto? ¿Quizás una sensación?: ¿La felicidad?, ¿el amor?, ¿la amistad?, ¿el poder?, ¿el respeto?
¿Qué buscamos? ¿Un coche?, ¿una casa?, ¿dinero?, ¿una novia?, ¿qué es realmente aquello que nos haría estar mejor que esto? ¿Quizás una sensación?: ¿La felicidad?, ¿el amor?, ¿la amistad?, ¿el poder?, ¿el respeto?
Un romántico diría que la respuesta es que, cuando tú estás no tengo que hacerme esa pregunta. Un padre casi seguro que diría que, cuando tú estás no tengo que hacerme esa pregunta.
Un soltero diría a ciencia exacta que, cuando tú estás no tengo que hacerme esa pregunta.
Un enamorado me juego la vida a que diría que, cuando tú estás no tengo que hacerme esa pregunta. Un médico, abogado, electricista, cocinero, trapecista, tenista, boxeador, o susurrador de caballos, podría seguir hasta el infinito.
Entonces: ¿Quién falta en tu vida para estar mejor que esto?
lunes, 30 de noviembre de 2015
Escribiendo un Producto
El editor de Truman Capote llamaba a la
pareja de éste (Jack Dunphi) y le decía: “creo que ha perdido la
cabeza, dice que su novela (“A sangre fría”) cambiará la
literatura para siempre y todavía no ha escrito una sola línea.”
Creo que todo escritor tiene un poco de
Truman y, antes de tener el libro terminado, piensa en lo increíble,
maravilloso y fácil de vender que va ser. La primera decepción
llega cuando le das la novela a un amigo y te das cuenta de que no se
la ha leído.
Creo, y con esto quiero dejar claro que
no tengo que llevar la razón, que cuando terminamos de escribir un
libro entramos en una especie de paranoia por querer publicitarlo. Es
como una carrera de obstáculos en la que cualquier descarga,
comentario o simple reseña nos produce una enorme satisfacción.
Esta parte de la literatura simplemente me tiene asqueado. Sin duda
debería de ser la editorial la que hiciese ese trabajo, pero ¿dónde
se han metido las editoriales?
Hace tiempo que no leen manuscritos,
hace tiempo que el editor exige que pongas dinero de tu bolsillo,
hace ya bastante tiempo que sólo se venden productos que aparecen de
la nada, diseñados por escritoras que dos días antes estaban
cortando flores, o dando clase, o yo qué sé, comiendo pasteles,
¡qué coño! Tienen cuarenta y tantos, ¿qué habían escrito antes?
O a los cuarenta y tantos te levantas de la cama y decides escribir
un libro y ¡pum! Al día siguiente estás tomando café con Dakota.
¿Puede pasar...? ¿A mí? Siempre es a otro, ¿verdad?
Una vez me dijo un editor que un buen
libro siempre ve la luz, y eso es lo que siempre espero, que lo que
acabo de escribir sea mejor que yo y que vea la luz, que se abra paso
por esta maraña comercial y vea la luz, y diga: “mira, aquí
estoy”.
Acabo de publicar “Lemuria”, que es
la razón por la que estoy aquí. Si no fuera así, les puedo
asegurar que no estaría pegado a este ordenador. “Lemuria” y yo
no nos entendemos, quizás porque es cosa de dos, porque a mí me
gusta más la voz interior, la sangre, el sexo, la muerte; me gusta
estirar los personajes y llevarlos al límite; quizás porque yo
estuve en el límite y quizás los personajes sean radiografías de
ese lado oscuro que tengo y que odio con toda mi alma. ¡Odiar!
¡Odiar! ¡Odiar! Quizás porque algún día amé tanto, ¿no?
El caso es que “Lemuria” la he
leído hace poco; y sí, se puede ser autor y, pasado un tiempo, leer
tu propia novela como algo ajeno. Yo no la entiendo y ella lo sabe,
quizás porque ella es mejor que yo, quizás porque se escapa de mi
propia cultura, quizás porque en la única escena de sexo hacen el
amor, cuando a mí me gustaría que esa esclava fuera penetrada y
disfrutase enormemente.
El caso es que “Lemuria” se merece
que yo le dé una oportunidad, y que me esmere en su promoción como
hice con mis otros libros. Ella sin duda tiene algo que mis otros
libros no tuvieron: a Salcedo, y que se le ha dado tiempo para
madurar. Espero que la leáis no por mí, sino por ella; un euro es
un café y creo que se lo merece. Además, en un par de semanas
seguro que ya estará gratis.
Un cordial saludo, Nicolás.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Tuve un sueño
Anoche tuve un sueño...
Es curioso como se olvida antes en el recuerdo que en los sueños. Estaba sentado en la tierra, pensativo, alejado del vaivén de las olas; "suave y sonoro océano", mientras pequeñas partículas de arena golpeaban mi cuerpo desnudo y frío a pesar de un Sol inmenso. Mi hijo corría desbocado mientras su risa corrompía e inundaba mi mundo antes que el mundo. Tú, mi amor, llegabas a lo lejos sujetando ese ese viejo sombrero de paja olvidado. Entonces fui feliz hasta que pude ver que eras tú, mi amor.
martes, 21 de enero de 2014
¿Está engañando Amazon a los escritores?
Amazon prometía un mundo idílico para cualquiera que se sintiese
escritor. El trato era simple, ¿te sientes frustrado porque las
editoriales no aprecian tu trabajo? No te preocupes, en mi portal
podrás publicar con sólo un click, y en esta hermosa anarquía tu
trabajo será valorado. Ese era el sueño y en principio parecía
bueno.
El problema es que muchas veces los sueños se convierten en
pesadillas, y creo que en parte eso está pasando con Amazon, que se
está convirtiendo en una pesadilla cada vez más incómoda. Creo que
gran parte de la culpa la tenemos los escritores, nos pusieron el
anzuelo y lo mordimos con tanta voracidad que ni siquiera nos
preguntamos si ese jugoso bocado escondía un veneno que corrompería
un sistema de por sí bastante corrompido. Yo soy un defensor de
Amazon, me gusta y me parece una gran herramienta si se sabe utilizar
a favor, y creo que ese será mi camino, utilizar Amazon según mi
propio interés.
Pero entremos en materia y dejémonos de pensamientos delirantes que
no llevan a ningún sitio. Los escritores tenemos un serio problema,
y es que Amazon no vende, al menos no vende novelas. Creo, después
de mucho mucho meditar, que lo que vende son lectores de novelas,
pero claro, nadie compraría un lector de novelas sin novelas que
leer, y aquí está la trampa, porque la novela o la sube el escritor
o tienes un tío como escribano de la corte copiando sin parar todo
el día. Debo decir que una de las cosas que me llamó la atención
de Amazon, es que te aconseja que no protejas el libro, que el
usuario ve mal el DRM, ya que sin éste será mejor para su préstamo.
Mirando mis informes, veo que se han prestado dos novelas en un año,
por lo cual concluyo que dos quejas no debería suponer ningún
trauma para Amazon. En cambio, mi libro La Casa del Aire, ha sido
pirateado en más de veinte páginas que yo sepa. Y la pregunta es: ¿está
Amazon preocupado por el pirateo de mi novela? Por lo que se ve, no.
Creo que ellos saben que la mayoría de sus clientes no van a pagar
por libros, y menos hoy en día que está mal visto pagar por la
música, el cine o los videojuegos. Por todo esto, ellos saben que el
negocio está en el aparato. Hace poco leí un articulo en el que se
decía, que sólo el 0,4% de los libros en España se compraban en
digital, una media de menos de un libro al año por cliente, creo que
esta estadística refuerza mi teoría. La gente piratea el libro con
el beneplácito de Amazon, y cuanto más pirateo más Klindes se
venden. Para que nos entendamos, es como si Amazon pone el
restaurante y nosotros la comida, sólo que el único que gana es el
portal, o como si alguien te vende un aparato para ver canal plus
gratis. Entonces, ¿qué debe hacer el escritor? No lo sé, pero
sacaré algunas conclusiones y las diré en el próximo post.
Un cordial saludo,
Nicolás.
domingo, 29 de diciembre de 2013
El Pequesauro
El invierno se hace largo en
Mallorca. Además de intentar terminar de una vez por todas con mi
última novela, reconozco que empieza a atragantarse, he decidido que
voy a escribir algunos cuentos infantiles a mi hijo. Para todo lector
que conozca mi obra, sabrá que es oscura y triste, a pesar de que se
supone que son historias de amor. Me gusta la idea de que mi hijo,
cuando crezca, sepa que su padre también escribía sobre él y que
cuando pensaba en él, su literatura se volvía sencilla, hermosa y
llena de luz.
Os dejo el primer relato:
El Pequesauro,
por
Nicolás García Anaros.
El pequeño pequesauro se sentó justo al lado su padre. Acababa de
llegar del cole y no tardó en sacar cientos de la lápices de
colores y un inmenso cuaderno blanco. Él padre asombrado preguntó:
- ¿Qué haces?
- Voy a hacer los deberes.
- ¿Los deberes? Pero si acabas de llegar del cole.
- Entonces pequesauro clavó sus ojos en su padre y con cierta
extrañeza, dijo:
- La profe me ha dicho que si hago los deberes llegaré a ser todo lo
que tú esperas de mí.
Entonces su padre esbozó una sonrisa, cogió al pequesauro en
brazos, y respondió:
- Cuando eras un bebé, quería que aprendieras a andar para que
algún día siguieses tu propio camino. También te enseñé las
palabras para que pudieras expresarte y así tuvieras la fuerza para
luchar por lo que es tuyo. Si te compraba juguetes era para darte la
destreza para construir tus sueños. Y cuando te regañaba, lo hacía
para que no te perdieras en la oscuridad. ¿Quieres saber qué espero de ti?, la
respuesta es fácil: Tu felicidad.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Autores del siglo XXI
Son exactamente la una y diez de la madrugada, una hora completamente
normal para el que tiene la costumbre de escribir, ya sea un blog,
poesía, novela, etc. Acabo de leer un post de Frank Scipion, que
habla sobre el pésimo negocio que es intentar ganarse la vida como
escritor; lo cierto es que este señor dice verdades como puños y su
blog ciertamente merece la pena. Empieza con este párrafo:
“Conozco a mucha gente que quiere escribir libros. Hay una especie
de fascinación por ser autor. Es cómo ser músico, pero cómo nos
enseñan a escribir en el cole mucho más en serio que lo que lo
hacen con la música, pues lo vemos más factible”.
¿Es así de simple? ¿Una persona ve accesible escribir y pierde un
tiempo precioso por una fascinación por ser autor? Yo no tengo la
respuesta, pero sin duda el camino de un autor es una cruz pesada con
algunos pequeños parones para beber agua. Creo que sin vocación es
muy difícil escribir un libro, ya sea bueno o malo debe de haber
algo más.
Ser escritor es un pésimo negocio, eso es cierto y quién no lo
quiera ver que siga auto-alimentado sus sueños. Pero no sólo para
el autor novel, sino también para el autor consagrado que ve como
Amazon ha implantado una anarquía que hace que vender un libro sea
muy complicado. Ellos han perdido cuota de mercado que nosotros como
comunidad se la hemos quitado. Un ejemplo: En Amazon.es, habrá unos
50.000 títulos, si cada autor vende un sólo libro al mes, haced las
cuentas y veréis que es una cantidad brutal de libros al año,
libros que el autor consagrado ha dejado de vender. Para el autor
indie es complicado, para ellos es todavía más. Otro ejemplo de lo
mal que está el mercado es que las editoriales pyme han dejado de
intentar vender libros al lector para vender al autor. Ofrecen una
basura a mi juicio, y me explico:
Hace poco una editorial aceptó uno de mis manuscritos. No hacía
más de una semana que había sido enviado por lo que enseguida
desconfíe; “si algo es demasiado bueno para ser verdad, no es
verdad”. No había número de contacto, sólo un correo amable que
decía que ellos correrían con los gastos. Decidí seguir el juego a
ver que había detrás de tan maravillosa propuesta. El segundo
correo ya incluía el contrato, ¡qué barbaridad! Seamos serios, si
voy a pagar el libro de un autor lo mínimo es concertar una cita,
hablar, no sé, lo que haría cualquier persona que va cerrar un
trato. El caso es que el segundo correo ya había una serie de gastos
que ascendían a unos nada despreciables dos mil euros, a pagar si
uno quiere en cómodos plazos de tres meses gracias, por supuesto, a
las ventas del libro, es decir: “No tienes que pagar, sólo firmar
que vas a vender al menos cien libros sí o sí, obviamente, a veinte
euros cada libro, supuse yo”. El restante, otros mil, lo pondría
la editorial. Tres mil euros para publicar apenas doscientos
ejemplares. Sí, cada libro publicado costaría quince euros sacarlo
de la imprenta. Lo mejor es que cada libro de más de esos doscientos
tendría un coste añadido de veinte euros, ¡vamos!, un chollo.
Supongamos que vendo cien ejemplares a quince euros y gracias a Dios
los otros cien ejemplares se venden en las librerías. Distribución
30%, librería 30 %, editorial 30%, autor 10%. Esa es la ley y así
son las cosas. El caso es que si todo fuera fenomenal habría perdido
unos trescientos euros. ¿No está mal? ¿Y después qué? ¿Reedito?
Uno se levanta, viste a su hijo, desayuna, se va a trabajar, vuelve
a casa, cena, su mujer se acuesta, él se mete en cuarto con un viejo
ordenador y escribe una novela para perder dinero si consigue vender
una primera edición. ¿Es triste ser escritor? ¿No? Amazon al menos
ha conseguido que uno no pierda dinero, por eso debo amar a ese
portal. Entonces, ahora viene la gran pregunta:
¿qué debe hacer un autor para poder ganarse la vida?
No hay respuesta para esa pregunta porque simplemente no existe. Ni
siquiera hay un camino marcado; esa es nuestra herencia como autores
del siglo XXI. España, lamentablemente, se ha convertido en un país
en el que una autora consagrada y ganadora de un premio Planeta, debe
ir a un reality para pagar
sus deudas. Un país en el que “la Esteban” es la autora que más vende. Una patria, LA NUESTRA, en la que un presentador que machaca a sus
invitados, les guarda viejas rencillas y destroza la vida de “ese”
que se entrecruza en su camino en beneficio de la audiencia, es el
nuevo Paco Umbral. Esa es nuestra herencia...
...Autores del siglo XXI
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Tras la senda encontré el camino
Reconozco que no sé muy bien
que voy a decir. Por ello he pensado en hacer un comentario sobre el
libro de Ánonimo Ibañez, "Tras la senda helicoidal"; odio hacer comentarios, siempre que uno
habla del libro de otro puede parecer un pedante, o caer en el error
de no haber entendido la novela. Pero como aquí, en letraheridos,
estamos para ayudarnos, aprender más y, sobre todo, mejorar nuestras
obras, intentaré ser lo más honesto posible, quitando el hecho de
que al autor de esta obra le tengo un gran aprecio, simplemente
porque admiro a las personas que dan sin pretender recibir. En cierto
modo me recuerda a mi amigo Enrique Salcedo, un quijote en un mundo
que no le ha tocado vivir; sueños merecidos que no llegan.
Helicoidal: Que tiene forma de hélice.
Reconozco que tuve que buscar su significado en el diccionario,
porque no comprendí su etimología. Por ello, pensé que el título
llegaría a pocos lectores. A la hora de crear el título de una
novela, la mayoría de autores buscan una frase que suene bien,
sencilla, que resuma la esencia de la novela. “Cien años de
soledad”, “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Títulos
comprensibles, que expresan mucho más de lo que uno piensa en un
principio. ¿Quién no se ha sentido alguna vez solo? ¿Cien años?
La soldad de una persona longeva, toda una familia, pueblo o
generación. La soledad es estar solo, y cuando uno está solo no hay
nadie más, y si no hay nadie, no hay amor. En definitiva; ese título
no está transmitiendo que va a tratar sobre soledad, la falta de
amor, el desamor, pero antes del desamor debe de ver amor, y donde
hay amor cabe la posibilidad de que llegue el desamor, y por
supuesto, el desamor acaba en conflicto. Y todos hemos estado en esas
tesituras alguna vez, por lo cual, toca arquetipos universales con
palabras sencillas. Y la misma disección podríamos hacer con el
título; “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Este ni
siquiera es tan complejo como el anterior. Por ello pensé que el
título utilizaba una palabra que no funcionaría: Helicoidal, no por
no ser la adecuada, sino por no estar al alcance de un vistazo. Ahora
bien, a mí me pasa lo mismo que Ánonimo, le doy preferencia a lo
correcto, aunque no sea lo más popular. No nos ganamos la vida con
la literatura, no es necesario ser popular, aunque no es menos cierto
que a nadie la amarga un dulce.
Ánonimo comienza el libro fiel a sus principios, poniendo un claro
protagonista que nos habla en primera persona, siempre con cierto
resquemor contenido en sus palabras de vivir en un mundo que no
comprende o no quiere comprender. Su redacción es impecable, quizás
la elección de capítulos cortos dificulta el avance de la novela.
Esto es algo muy importante, el lector siempre tiende a dejar la
novela al final del capítulo para irse a dormir, etc. Si el autor
elige capítulos demasiados cortos, estará invitando constantemente
al lector a dejar de leer la novela. Yo, personalmente, me gusta
formular una pregunta, o adelantar algo del capítulo posterior, para
evitar que el lector deje de leer. Otro truco puede ser dejar un
espacio. Además me gustaría decir que para sobrevivir en Amazon los
primeros capítulos deben ser vertiginosos, formulando varias
preguntas y desvelando gran parte de la trama para que el lector se
enganche lo antes posible. Pero Ánonimo no escribe para el lector de
hoy. Estoy convencido que el libro funcionaría mejor en papel, pues
la gente que se gasta realmente dinero en un libro le da su tiempo,
en Amazon eso es complicado. La novela está escrita con esfuerzo,
trabajo y mucho del propio autor. Es un viaje que hay que masticar y
comprender, requiere esfuerzo, y hoy en día el esfuerzo no es lo más
popular; vivimos una era de adormilados , que le interesa más con
quién se ha liado “la” Estaban, escritora Esteban, mejor dicho,
que leer un libro de peso, como es “Tras la senda helicoidal”,
que es un camino que todos hemos recorrido o deberíamos recorrer
algún día. Se podría decir la novela es una evolución. Me voy a
explicar mejor. Una silla rota en España no significa nada, en
Afghanistán puede significar la decadencia de todo un país, y eso
pasa con éste libro. Significa mucho si lo lees en el momento
adecuado, incluso puede conllevar una transformación vital. Por ello
concluyo que Ánonimo Ibañez ha sido fiel a una obra que tenía que
hacer, no por él, sino por lo demás. El libro debe ser leído
cuando uno tenga la sensación de necesitar un cambio o una
comprensión mejor del mundo que nos rodea gracias a cosas tan
triviales como la autocomprensión, los amigos, o la propia
naturaleza.
Un cordial saludo,
Nicolás.
Www.nicolasgarciaanaros.com
domingo, 8 de diciembre de 2013
El Ocaso de los Ángeles
Hace
un mes tuve la fortuna de poder visitar Barcelona para asistir a un
curso. Allí, entre plaza de España y plaza Cataluña, tuve la
suerte de poder ver a un viejo amigo. Ambos hace tiempo, en un viejo
y destartalado cuartel, soñábamos algún día con poder publicar.
"Me han publicado", palabras mágicas para cualquiera que
pretenda ser escritor. El caso es que tuve la fortuna de poder leer
un manuscrito de mi amigo Vael Zanón, por supuesto es un seudónimo,
"El Ocaso de los Ángeles". Una novela de fantasía con
tintes góticos, que deja una propuesta muy atractiva de un mundo
(del mañana) oscuro y decadente. Una novela adictiva, con una prosa casi poética, y un giro inesperado que todavía hoy me sigue asombrando. "El Ocaso de los Ángeles" es uno de mis recuerdos más apreciados que me gustaría compartir con vosotros, y quién haya leído alguna de mis obras, sabrá que su literatura es un referente para mí. Creo que leer ese manuscrito fue
una de las piezas claves para que haya decidido cambiar el drama por la
fantasía, me di cuenta la fantasía puede ser drama, y que en el
drama suele haber demasiada fantasía. El caso es que Vael me
preguntó ¿qué tal es Amazon? Yo le expliqué las ventajas y las
desventajas, que también las hay. Como por ejemplo el pirateo, por
mi parte ya es desproporcionado (no entenderé jamás que lleva a otra persona divulgar de manera ilegal el trabajo de una persona) incluso me he encontrado "La Casa del Aire", puesta en venta en Amazon de forma ilegal, pero ya ni me molesto en denunciarlo. Pero
también le hable de las ventajas, como la comunidad, o la capacidad
de este portal de llevar una obra a cualquier parte del mundo. Son las cosas buenas con las que nos debemos quedar.Nicolás.
jueves, 2 de mayo de 2013
¿Merece la pena poner el libro en descarga gratuita en Amazon?
Un tema que me gustaría tocar en mi blog es la
siguiente pregunta: ¿Merece la aprovechar el programa Kdp y poner mi libro en
descarga gratuita? La respuesta es sí y no. Por mi propia experiencia, en
principio y para promocionarte por supuesto que sí. Pero estoy casi seguro de
que la mayoría de personas que se descargan el libro no lo llegan a leer. Como
mucho le dan una oportunidad a las primeras líneas y dicen: “Ya lo leeré”. Creo
que simplemente lo descargan porque algo gratis no se puede dejar escapar. “Ya
pagué por el aparato”, piensan. La verdad es que en este país hemos implantado
la mala costumbre de no dar valor al trabajo de los demás, aunque el precio sea
algo simbólico. Creo que gran culpa de ello la hemos tenido “los creadores de
artes”, que también hemos entrado en un bucle negativo de no dar valor a lo que
hacemos. En realidad, no sé quién empezó a bajar los precios, pero en esta
crisis todos tenemos algo de culpa. Es curioso, el gobierno nos sube el precio
de todo lo que es básico para poder vivir y nosotros bajamos el precio a todo
lo que es necesario para disfrutar, y ni vivimos ni disfrutamos, pero eso tiene
una sencilla respuesta, el ser humano para poder disfrutar se tiene que olvidar
de poder vivir. Después de esta pequeña reflexión, disculpen si he molestado,
vuelvo al tema que nos ocupa. Más descargas no significa más lectores, pero al
menos tu libro ha sonado en su interior y quizás algún día sea leído. Lo que
hace interesante la descarga gratuita es que Amazon te hace visible y te promociona
durante los días posteriores, y las ventas suben exponencialmente para luego
bajar hasta el olvido. Para que nos entendamos, Amazon promociona los libros
más descargados y deja en el olvido al resto. El problema es que todos los días
hay cientos de libros en descarga gratuita y eso hace que el lector se olvide
de pagar. Otro punto importante a tratar es que si tu libro consigue colarse
entre los cien más descargados hay varias páginas piratas que rápidamente se
adueñan de él y lo ponen en descarga gratuita. Vender es muy difícil y como
siempre el pirateo hace que lo sea aún más. Pero esto nos lleva a una profunda
reflexión. ¿Es malo que nos pirateen la novela? Creo que durante los primeros
pasos de un escritor una página pirata puede ser un gran aliado, pues cuantos
más lectores más ruido, y si haces mucho ruido quizás, y sólo quizás, consigas
a largo plazo resultados importantes.
Otro tema que me preocupa bastante y que pienso tratar en otro
post es el de los comentarios del libro. ¿Es posible que lleve más de mil
descargas de mi novela La Casa del Aire y sólo tener dos comentarios?
Algo falla en sistema Amazon , ¿el qué? Quizás Amazon sólo sea una cortina de
humo y nadie venda no más que un puñado de libros, y que ese puñado entre
cientos o miles de libros sostengan el sistema. O tal vez, y como ya he dicho,
la gente se descargue libros y más libros que simplemente porque el aparato es chulo
y gusta tener una biblioteca virtual. De momento creo que hay más autores que
escritores metidos en el “sistema” que día tras día miran cuantos libros han
vendido o cuantos se han descargado, sin saber, que somos los autores los
mejores clientes de Amazon.
Un cordial saludo,
Nicolás.
domingo, 10 de marzo de 2013
La Senda de la Creación, por Anónimo Ibañez.
En el Informe Sleeping, tengo el placer de presentar a nuevos autores como Anónimo Ibañez, que comparte con nosotros sus inicios como autor.
Todo empezó en noviembre del 2001, y empezó por el final; pues fue eso lo primero que se me ocurrió. Escribí rápidamente un esbozo de ese final, y al terminarlo me dije: “Muy bien. ¿Y ahora cómo diablos empezamos esto? ¿Cómo han llegado estas almas perdidas hasta aquí? ¿Qué les ha empujado a obrar cómo obraron?” Y miles de insidiosas preguntas más, que irían surgiendo a través de los años, durante los cuales tuve etapas de escribir sin parar y de parar de escribir durante años. Pero, paradójicamente, quizá hayan sido esos últimos los más fructíferos, debido a que durante todo ese tiempo de papeles en blanco, logré introducirme como un competente actor en la piel de mis personajes; conseguir por fin entenderlos, saber en realidad lo que les motivaba, y llevarles en consecuencia ventaja, la misma que durante mucho tiempo me llevaron ellos a mí.
Esa etapa de folios en blanco empezó ya entrado el verano del 2003. Por aquel entonces, me encontraba desde hacía unos meses en el extranjero, a donde había ido sin mi pareja, en busca de respuestas y, sin saberlo, a comenzar a introducirme verdaderamente en el alma de quienes había creado. Todo lo que allí me encontré fue nuevo: el trabajo, el idioma, el paisaje, el clima, las gentes... y todo ese maremágnum de sensaciones nuevas me cautivó, llevándome finalmente a abandonar la novela, quedando encerrada en esa especie de corredor de la muerte que era mi roída y estudiantil carpeta, donde languidecían todos los papeles que más odiaba: antiguos apuntes de clase, nóminas, recibos bancarios... Y en ese indigno limbo de los injustos se quedó casi un lustro sin que nadie la tocara, invisible y alejada de alguna manera del mundo real.
Hasta que un día, cuando ya hacía tiempo que había regresado de mi autoinfligido exilio para retomar (si es que esto se puede hacer) mi antigua vida, una persona que también escribía se enteró, a causa de un desliz mío, de su existencia. Me pidió que le dejara leer lo que había escrito, prometiéndome que me daría una opinión sincera de si el encierro al que había sometido a mi novela le parecía justificado. No se lo pareció, y recuerdo que me dijo:
- Joder, me he quedado con las ganas de saber más de esos personajes. Y además ya habías anticipado la crisis que ahora estamos padeciendo.
- ¿Y eso te parece un gran mérito? – inquirí-. Todo esto lo veía venir cualquiera que tuviera los ojos abiertos. Y ése es otro de los problemas que tendrá la novela si sale ahora a la luz: donde antes hablaba en futuro, tengo que ahora hablar en pasado.
- Utiliza el tiempo verbal que quieras, pero termina de desarrollar esos personajes. Al contrario que en el libro de Oscar Wilde, tú has envejecido, pero tu libro no, por mucho que quieras convencerte de lo contrario.
Todavía no sé cómo me convenció; pero en algún momento del verano del 2008 retomé la novela, y continué trabajando en ella sin descanso hasta que en el verano del 2009 una crisis energética me obligó a tomarme unos meses de descanso: estaba como siempre con una multitud de proyectos a la vez, y mi cuerpo y mi mente en esa ocasión dijeron basta.
Todavía no sé cómo me convenció; pero en algún momento del verano del 2008 retomé la novela, y continué trabajando en ella sin descanso hasta que en el verano del 2009 una crisis energética me obligó a tomarme unos meses de descanso: estaba como siempre con una multitud de proyectos a la vez, y mi cuerpo y mi mente en esa ocasión dijeron basta.
Obviamente, de todo aquello me recuperé, en parte gracias a la acupuntura, en parte gracias a saber el qué, y el 11 de agosto de 2010 (verano otra vez), fecha en la que mi hermano mayor cumplía 45 años, pude parafrasear ese jugoso verso de esa gran canción de Joaquín Sabina que declama: y al final, por fin el fin.
Un cordial saludo,
Anónimo Ibañez.
Leer en línea su obra: Tras la Senda Helicoidal
Tras la Senda Helicoidal: Comprar
viernes, 1 de marzo de 2013
Tres trazos en el alma
En primer lugar, quiero dar las gracias a Ana Blanco
por promover el evento y a todas aquellas que han dejado sus comentarios. En
especial a aquellas que por desgracia han vivido la tragedia del cáncer en
sus propias vidas. Leyla, me ha impresionado mucho tu comentario, al igual que
Ana Cruz o Leticia, que realmente lo han pasado mal y han hecho el esfuerzo de
leer la novela.
Hace poco, un amigo me preguntó si pensaba que “La Casa del
Aire” se vendería. Yo le contesté, que cuando fue escrita sí, pero que ahora
mismo con las circunstancias por las que estamos pasando todos es complicado,
porque bastantes penas estamos pasando ya, como para encima leer un libro duro con fragmentos realmente trágicos. Pero “La Casa del Aire” es eso, un libro que
se acopla al estado de ánimo de cada persona. Si estás pasando un mal momento
te parece tremendo, si crees en la vida más allá de la muerte, será un libro
con un profundo mensaje. Si crees que es el momento de vivir la vida, sin
miedos, sin complejos o manías, te dirá a voces “¡Corre, no pierdas el tiempo!
Por todo esto, “La Casa del Aire! se convierte en un baremo implacable de
nuestro estado de ánimo y de las circunstancias que han rodeado nuestra vida.
Ana cruz, nos dice en su comentario:
“Yo tal vez no lo he leído en el
mejor momento, pero creo que es una historia bonita, triste claro. Pero real,
porque no siempre las historias terminan con un final feliz”.
¿Una historia de amor debe
terminar con un final feliz?
Cuando llegué al final del libro
me planteé tres finales. En el primer final “Gabriel se reencontraba con su
amada en “el otro mundo”. Esa fue mi primera opción, ya que el libro está
basado en una canción cuya letra es mía. La canción se llama “Al amar”, os
adjunto el enlace para quien la quiera escuchar.
El caso es que ese final fue descartado porque quería un
libro real, que no ofreciera sueños irreales, como bien me asesoró el psicólogo
Paco Vilches, que me dijo: “Que no se lleve a Clara a París de viaje, puesto
que para Gabriel, el hecho de comprarle un simple colgante es un cambio tan
grande en su vida, que se equipara a llevar a Clara a París y cenar en la torre
Eiffel”.
La segunda opción era que Gabriel se quedara y conociera a
otra persona, ese sería el final. Iría todos los días a una playa donde
conocería a otra persona, y ese nuevo Gabriel se entregaría a ella sin miedos.
Este es un final bonito, pero acabaría con el hilo principal del argumento; porque no olvidemos, que Gabriel está contando la historia de su vida al
doctor, a modo de testamento emocional.
Esto nos lleva al final y la tercera opción, que es la que
escogí y creo que es la que le da todo el sentido al libro. Gabriel “se va
detrás de ella”. Él dice al doctor: “Más tarde comprenderás por qué lo hice”.
Gabriel está fuertemente marcado por su infancia. Todo lo que
ama, acaba por ser separado por el borde de una cama. La muerte parece que le
persigue en una espiral inexorable. Un vórtice maldito. ¿Su refugio? El dinero,
la soledad, una vida completamente ordenada que pueda controlar. Mayte nos
dice:
“Es taaaaaaaaan triste.....me ha
gustado realmente, es una lección, no dejes pasar oportunidades, intenta vivir
y ser feliz”.
El caso es que cuando Gabriel comienza a vivir, a dejar
marchar sus miedos. Encuentra otra verdad irrevocable; el amor. Y esta vez no
está dispuesto a dejarlo marchar, llevando ese amor tan liberador hasta las
últimas consecuencias. La muerte está ahí, perpetua, ¿el amor? También. Como
nos demuestra Esther y Máximo, el ciclo siempre se renueva, es eterno. El
doctor Ibrahím lo ha comprendido, descuelga el teléfono y llama sin malgastar
un solo instante a su amada. Eva nos dice:
“Yo pienso que son 3 historias,
no 1 . La de los padres , la del médico y la del protagonista. Muy bonita y muy
bien contada, tremendamente dura ...”.
“La Casa del Aire” es eso, historias duras y verdaderas,
con mensajes dirigidos a quienes los quieran descifrar. Glenda nos dice en un comentario que merece ser tildado:
"¡Ay!, chicas. Tengo tantos sentimientos. Bueno, primero decirles que me encanto el libro. La vida en la mayoría de los casos no es fácil, yo misma, a pesar de tener familia, viví una infancia muy difícil y en absoluta soledad si no hubiese sido por mis amigas. Me dolió mucho ver la infancia de Gabriel y darme cuenta de muchas cosas que sentí. las carencias de la infancia marcan nuestra vida de adultos. Yo también trabajo como burra y no tengo vida además de estudiar. Tengo 38 años y también estoy sola. Me siento bien por Gabriel al saber que aunque sea por corto tiempo encontró el amor verdadero y luchó por él. Siempre he pensado que es mejor tener amor un tiempo que nunca haberlo tenido. Aunque el vacío que queda después de perderlo es muy grande. Al igual que Gabriel perdí el amor de mi vida y también quise morir, solo que no tuve la fuerza suficiente para hacerlo. Sólo espero algún día volverme a sentir viva como Gabriel. A veces los finales son trágicos, pero lo de en medio es magnifico. Espero que todas seamos fuertes para tener un final feliz en nuestras vidas, los libros nos muestran realidades de vida de las que podemos sacar lecciones de vida. Cada uno debe hacer que sus propias experiencias. Analicen el libro y vean en que les puede ayudar. Besos, chicas y espero el próximo libro".
"¡Ay!, chicas. Tengo tantos sentimientos. Bueno, primero decirles que me encanto el libro. La vida en la mayoría de los casos no es fácil, yo misma, a pesar de tener familia, viví una infancia muy difícil y en absoluta soledad si no hubiese sido por mis amigas. Me dolió mucho ver la infancia de Gabriel y darme cuenta de muchas cosas que sentí. las carencias de la infancia marcan nuestra vida de adultos. Yo también trabajo como burra y no tengo vida además de estudiar. Tengo 38 años y también estoy sola. Me siento bien por Gabriel al saber que aunque sea por corto tiempo encontró el amor verdadero y luchó por él. Siempre he pensado que es mejor tener amor un tiempo que nunca haberlo tenido. Aunque el vacío que queda después de perderlo es muy grande. Al igual que Gabriel perdí el amor de mi vida y también quise morir, solo que no tuve la fuerza suficiente para hacerlo. Sólo espero algún día volverme a sentir viva como Gabriel. A veces los finales son trágicos, pero lo de en medio es magnifico. Espero que todas seamos fuertes para tener un final feliz en nuestras vidas, los libros nos muestran realidades de vida de las que podemos sacar lecciones de vida. Cada uno debe hacer que sus propias experiencias. Analicen el libro y vean en que les puede ayudar. Besos, chicas y espero el próximo libro".
Por último, concluyo dando una vez más las gracias, y diciendo: No esperéis a quedaros sin dinero para saborear un café, no esperéis
a estar tristes para levantar el ánimo, no
esperéis a dormir para soñar y, sobre todo, no esperéis a que la soledad llegue a vuestras vidas para amar. La felicidad es ahora, y se
conquista en pequeños fragmentos.
Un cordial saludo,
Nicolás.
jueves, 21 de febrero de 2013
El peso de una novela
Es difícil para un escritor calcular el peso de una
novela. A veces, antes de comenzar un nuevo trabajo, me pregunto a qué deberé
renunciar para que el libro tenga ángel: un recuerdo de la infancia oculto en
algún rincón de mi psique, una fobia que la gente desconoce, alguna manía de la
vida cotidiana, algún pensamiento oscuro que jamás me atrevería a pronunciar o quizás el recuerdo de un viejo amor. Todas éstas cuestiones me llevan a una leve reflexión
sobre “La Casa del Aire”.
En
principio, debió ser una novela bella, una novela romántica al uso, de esas en las que él ama a ella, y ella ama a él, y juntos luchan contra un mundo que por alguna
extraña razón les separa. Y cuando terminé el libro hubiera jurado que lo había
conseguido. Pasó un año, lo volví a leer, y me siguió pareciendo una novela
romántica, pero con bastantes tintes de drama, quizás un final demasiado duró,
pensé. Ahora, desde la distancia que sólo el tiempo puede ofrecer, me doy
cuenta que es un drama con tintes románticos, con un principio duro, muy duro,
y un final de los que duelen. Si hace dos años un lector me hubiese parado por
la calle para preguntar de qué trataba mi libro, le hubiese contestado: “Es un
hombre que cree en el amor y lo persigue hasta el final”. Ahora sin dudarlo un
solo instante diría: “El libro va sobre un hombre que pierde el miedo a vivir”.
En este presente comprendo, y me doy cuenta que el escritor escribe y cree o
piensa que su obra es de una manera, que tiene su aquel, sí, pero bien sujeto y
sin fisuras. Entonces pasa el tiempo y te das cuenta que tu alma tiñó la obra
de matices, y que esos matices no fueron controlados por tu mente, sino por tu
alma. Puedo decir que mi obra es mejor de lo que pensaba porque no fue escrita
desde la mente, sino desde el corazón. ¿Y en ese corazón había luz o
oscuridad? La respuesta la dejo para el lector.
“- Es el poder de nuestros miedos el que hace que dejemos pasar la
felicidad una y otra vez. Sabemos que nuestras asperezas o costumbres molestan,
no son necesarias e incluso se podría decir que son ridículas, pero las hacemos
una y otra vez. Soy miedo porque nadie me enseñó a vivir. Soy mejor de lo que
creo, pero me preocupo más por el qué dirán de los que en mi mente regentan,
que por lo que mi alma me reclama para ser feliz una y otra vez. A veces pienso
que el ser humano saca lo peor de sí mismo cuando se mueve entre las paredes de
la costumbre, se siente seguro de miradas indiscretas y, en esa soledad tan
engañosa, se vuelve vulgar, es más humano que nunca y , curiosamente, más
animal. Me siento mal por lo que soy día a día, sin hacer nada por cambiar.
Siempre igual una y otra vez”.
Fragmento sacado de “La Casa
del Aire”
Leer en línea: visualizar
Web del autor: visualizar
Un cordial saludo,
Nicolás
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




